A través del arte y el humor, capacitaron a docentes sobre educación emocional

En el Teatro de Prosa del Centro del Conocimiento, aprendieron y se divirtieron con la psicopedagoga y autora Karen Baukloh, el comunicador y actor Fernando Rosa y el historiador Pablo Camogli. La actividad fue organizada por la Cámara de Representantes, con el auspicio del Consejo y el Ministerio de Educación.

La presidente de la Comisión de Educación de la Legislatura, diputada María Inés Rebollo, dijo que el objetivo fue “aportar a los docentes recursos para que puedan incorporar a su currícula habilidades emocionales, como ser autoconocimiento, autorreflexión y autoestima”.

Consideró que las dificultades para desarrollar tales capacidades se ponen de manifiesto en “la desvalorización de uno mismo”, lo cual implica que “a veces los chicos, y los adultos también, se vuelven vulnerables o agresivos y ocurran bullying, grooming, violencia familiar, de género y adicciones”.

Pero también expuso una alternativa optimista: “si aprendemos a relacionarnos empáticamente, seguro podremos convivir en paz; para eso todos tenemos que poner de nosotros mismos, saber encontrarnos en nuestras diferencias, y en un respeto mutuo”, aseguró.

La legisladora comentó que la capacitación que dieron a los docentes fue “una interacción entre profesionales” en el escenario, lo cual indica que “en una institución también pueden trabajar diversas áreas para que los estudiantes sientan esa dimensión afectiva que tenemos que tener todos; no solamente la currícula formal y fría”.

“La dimensión cognitiva con la dimensión emocional se tienen que imbricar” para dar a los docentes capacitaciones en las que vean de qué manera pueden implementar estos recursos en el aula, afirmó.

 “Serían pequeños ‘tips’, ejemplos que pueden tomar y después lo pueden preparar ellos, porque la actividad lúdica  es inacabada y hoy, con las redes sociales y utilizando las tecnologías del aprendizaje y el conocimiento, podemos conseguir información, procesarla, transformarla en lúdica, donde los estudiantes puedan dar todas las materias imbricadas con la regulación de sus emociones”, agregó.

“La escuela está en plena innovación, con mirada integral, que cambie el método de enseñanza, ya que los contenidos están y el cómo enseñar es lo que necesitamos”, concluyó.

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